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Spinoza, la Racionalidad y la Felicidad

En los esquemas doxográficos de la Historia de la Filosofía, es habitual encontrarse con eso de que Spinoza es la cumbre del racionalismo, o del dogmatismo racional. Que es una especie de frío estoico, que desprecia las pasiones y las alegrías. Que solo la Razón y la Unidad de la Sustancia nos salvarían. Pero como todo esquema doxográfico solo sirve para no profundizar en los autores y quedarse en una apariencia de dominio de la Historia de la Filosofía, que seguiría un curso más o menos lineal.  La realidad es que Spinoza entiende la esencia de toda cosa como persistencia en el ser, en el existir (E3,6). Una piedra tiene cierta unidad (siempre compleja, nunca simple), y esa unidad interna es su resistencia, su conatus.  Y como toda cosa siempre habrá algo en la Naturaleza que la destruya (E4, ax.). Los seres vivos (también individuos compuestos) tienen un esencia en la perseverancia, en su empeño por existir. En el caso del hombre, ese deseo se especifica, se diferencia del r...

No existen El capitalismo ni El comunismo

1. No existe El Capitalismo, ni El Comunismo, sino como ideologías. No hay Fin de la Historia. El Estado no puede desaparecer. (salvo el caos anárquico o el Imperio total, ambos límites distópicos). 2. El motor de la Historia no es la lucha de clases, sino la dialéctica de Estados e Imperios (divididos estos en generadores y depredadores). 3. En cada Estado rige un sistema propio según sus bases institucionales (políticas, comerciales, militares...).  4. No hay propiamente, ni ha habido jamás, Estados Capitalistas ni Comunistas. Solo hay mayor o menor intervención de la Economía. Pero la Economía no existe sin Estado (necesita, por ejemplo, la moneda o las infraestructuras estatales).  Todo Estado es Estado de Derecho y de Bienestar (mira por el "todo"). En todo Estado hay luchas de grupos (religiosos, clases, vecinales...). En otro caso, el Estado se destruye y es sustituido o absorbido por otro. 5. La potencia (eutaxia; conatus) de cada Estado se mide en co-determinación co...

Sobre el amor

¿Se puede hablar del amor, hoy en día, sin caer en subjetivismos caprichosos? ¿Sin perderse en gustos, opiniones, y banalidades? Es decir, ¿Se puede hablar desde una filosofía materialista (no subjetivista, ni Idealista, ni espiritualista) del amor? Intentémoslo. La referencia obligada (¿y definitiva?) es Spinoza. El amor es la alegría acompañada de la idea de una causa exterior ( laetitia, concomitante idea causae externae , E3, 13 sc.). La alegría no es algo opinable, caprichoso, sino que es un evento ontológico: alegrarse es aumentar la propia potencia, es auto potenciarse. Alegrarse implica un crecimiento ontológico, un arraigo (siquiera transitorio) del ser. La esencia de todas las cosas es el conatus , es decir, el deseo, o esfuerzo, por mantenerse en la existencia y aumentar la propia potencia. En el hombre, esta ley inexorable de toda cosa, de todo ente (de todo modo, mejor) se concreta en deseo consciente. El hombre, sería, por tanto, una cosa que desea, que se esfuerza por ar...

Imaginatio vs. Ratio / Intuitio

Sin la experiencia de la demostración, sin la norma de verdad (E1, Ap.) que nos ofreció la geometría -clave de toda la filosofía griega-, esto es, el estudio de la esencia y propiedades de las figuras (ojo, y no del "universo" al modo adecuacionista), el hombre no habría salido jamás del reino de la imaginación, y habría estado siempre preso, de algún modo, de los engaños de las ideas inadecuadas. Por ejemplo, no tendría manera de saber que el Sol que percibo cerca de mí, a unos cientos de metros, en realidad está a miles de kilómetros. La imaginación no nos sumerge necesariamente a perpetuidad en un Mundo de penas y tristezas, pero sí en la ignorancia de la verdad y de los frutos de esta. Por decirlo con metáfora platónica, no saldríamos de la caverna. Pero también hubo profetas que, sin saber demostrar que los ángulos de triángulo suman dos rectos, enseñaron que la buena vida consistía en el amor a Dios (sive Natura sive Substantia) y en el ejercicio de la caridad y la just...

Los límites de la libertad de expresión

No existen los derechos en abstracto, ni hay derechos absolutos. El derecho es la codificación de la fuerza (ius=potentia). En este sentido se dice que el león tiene derecho (fuerza, capacidad) de comerse a su presa. O que un Imperio tiene poder de influir en las leyes de otro país. En cuanto a los derechos "legales" suponen un Estado (o varios). Si un derecho queda recogido en una ley y el Estado es capaz de asegurarlo, se dice que "X es un derecho dentro del Estado Y". Por ejemplo, el derecho a una "vivienda digna" no es tal si el Estado no puede garantizar viviendas para todos. O los derechos de propiedad quedan en suspenso si hay una guerra, o si en tal o cual parcela se encuentra un resto arqueológico importante. Sirva lo anterior para contextualizar el derecho a la "libertad de expresión". Además, hay que denunciar la falsa dicotomía entre "hechos" y "palabras". Hablar es actuar. Piénsese en una amenaza o en una fórmula ...

Tales de Mileto y el origen de la Geometría (y Filosofía, por tanto)

La Metafísica griega empieza con Tales, y precisamente tras descubrir -demostrar- un teorema ("todo triángulo trazado sobre un círculo que tenga como uno de sus lados el diámetro es un triángulo rectángulo"). La geometría da un patrón racional a partir de Tales, y comienza la des-antropomorfización de las religiones politeístas. Todos los metafísicos griegos son matemáticos y tienen en la geometría su canon de racionalidad (siempre las ciencias del momento, de hecho, han dado el canon de la racionalidad, basta pensar en Descartes, Espinosa (Apéndice a Ética I), Kant o Wittgenstein). Por ejemplo, la razón de que la Tierra esté en el centro del cosmos porque no tiene ninguna razón para inclinarse hacia otro lado es de Anaximandro, buen matemático también.  Pero con Platón empieza la Filosofía crítica, académica, y se pueden encontrar principios que ya no desembocan necesariamente en la metafísica: en la unidad del arché de Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Pitagóricos... o plural...