¿Fin de la Historia? En 1992, tras la caída de la quinta generación de izquierdas (comunismo soviético) Fukuyama decretó el Fin de la Historia: las democracias (homologadas de mercado pletórico) parecían asegurar que ya nunca más habría conflictos políticos graves, todo se podría solucionar con "más democracia", más diálogo, más ternura. Pero resulta que estos días -30 años de la caída del Muro-, estamos bien lejos del Fin de la Historia: disturbios graves en Bolivia, Chile, Colombia, Cataluña, Líbano, Irán, Iraq. Guerras en Siria o Yemen. Conflictos demográficos y migratorios. Crisis económicas, paro, salarios bajos. Posibilidad de guerras mundiales, con peligro de armas biológicas, radiológicas, químicas o nucleares. En realidad, estamos bien lejos del Fin de la Historia. Y ningún otro filósofo como Gustavo Bueno ha insistido más en ello. Es más, hoy tenemos más conflictos potenciales y reales que nunca en la Historia. En España, toda vez que no contamos con la "sobera...