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Mostrando las entradas etiquetadas como Epístola 4

Fugacidad y eternidad en Spinoza

En la Epístola 4 (a Oldenburg), Spinoza dice que nada se crea, ni siquiera nuestro cuerpo, que ya "existía antes, pero bajo otras formas".  La naturaleza no es divisible (E1, 14), hay una unidad, o continuidad indivisible en los modos de la Extensión. La materia física, diríamos, las cosas de nuestro mundo, se agrupan, coordinan y reagrupan constantemente de forma aleatoria o con finalidad antrópica, pero siempre con la misma necesidad con la que todo ocurre. La unidad en la que consisten las cosas (también el hombre) es fugaz. La idea de individuo es relativa, por tanto. El individuo siempre está formado por otros individuos de distinto rango, y esas composiciones y unidades están en continuo cambio. Hablar, por tanto, de individuo compuesto es tanto como hablar de composición y descomposición constantes. De generación y de corrupción. Todo en este mundo (y no hay otro) es corruptible, mudable.  Ahora bien, desde otro punto de vista, cabe hacer otras apreciaciones. Decimos ...